BIENVENIDOS

"Si hay en el mundo una historia acreditada, es la de los vampiros. No les hace falta nada: testimonios orales, certificados de personas notables, de cirujanos, de curas, de magistrados. La evidencia jurídica es de las más completas. Con todo, ¿quién cree en los vampiros? ¿seremos todos condenados por no haber creído en ellos?"

J.J. Rousseau


sábado, 31 de julio de 2010

Vampire Knight

He decidido escribir acerca de series de anime de vampiros porque tienen excelentes tramas. En lo personal, me gustan mucho, así que aquí va la primera.
Vampire Knight (Caballero Vampiro) es el nombre de una serie de anime y manga creado por Matsuri Hino. El manga fue editado en enero del 2005 teniendo un gran éxito en varios países.
La serie de anime consiste en 26 capítulos, divididos en dos temporadas. La primera temporada (Vampire Knight) consta de 13 capítulos, que se realizaron entre el 8 de abril del 2008 y el 1 de julio del 2008. La segunda temporada (Vampire Knight Guilty) consta también de 13 capítulos realizados entre el 6 de octubre del 2008 y el 29 de diciembre del mismo año.


Historia



Yuki es una jovencita de 16 años que estudia en la clase diurna de la Academia Cross. Es hija adoptiva de director de la Academia, Kaien Cross. Kaien ha sido su padre desde que Yuki fue atacada por un vampiro y rescatada por Kaname Kuran. Yuki siente un gran afecto y admiración por Kaname, quien es el presidente de la clase nocturna de la Academia, debido a que salvó su vida y a que es muy dulce y atento con ella.
Lo que pocos saben es que la Academia Cross fue creada con el objetivo de reunir a humanos y vampiros para que convivan en armonía. Así, en la clase diurna estudian los humanos y en la clase nocturna los vampiros.
Zero Kiryu es un chico un año mayor que Yuki que viene de una familia de cazavampiros. Tras quedar huérfano, después de que una vampira sangre pura asesinara a sus padres y lo transformara a él en vampiro, es rescatado y llevado a la Academia Cross, donde el director se hace responsable de él.
Zero y Yuki tienen una buena relación, aunque a veces se ve afectada porque Yuki adora a Kaname y Zero lo detesta porque él es un vampiro.
La historia se desarrolla principalmente alrededor de Yuki, Kaname y Zero.
Yuki tiene que enfrentarse a muchos obstáculos que se le presentan durante el transcurso de la historia. Por un lado, ella no recuerda nada de su pasado, no tiene recuerdos sobre sus padres u otros familiares. Pero, por otro lado, resulta muy afectada al descubrir varios secretos acerca de Zero y de su propia vida.
A lo largo de la serie se descubre que Yuki es en realidad una vampira sangre pura, hermana de Kaname. Kaname es un ancestro de la familia Kuran resucitado por Rido, su malvado tío. Zero es un humano que fue convertido en vampiro por Shizuka, una vampira sangre pura.
Linajes (Vampiros)
- Sangre pura: son los vampiros más poderosos e influyentes. Se los llama sangre pura porque proceden de familias de vampiros que se remontan muchos años atrás. Son la única clase de vampiros capaces de transformar a los humanos. Generalmente mantienen su linaje mediante matrimonios consanguíneos.
- Nobleza: es un grupo de vampiros casi tan influyente como el de los sangre pura. Está constituido por asociaciones importantes de vampiros, una de ellas, el "Consejo de Ancianos".
- Vampiros "comunes": son vampiros hijos de vampiros cuyo linaje no es puro. Son poderosos, pero no tanto como los sangre pura.
- Humanos transformados: son vampiros que antes fueron humanos. O sea, que fueron transformados por un sangre pura.
- Nivel E: son los humanos transformados que han perdido totalmente el control de su sangre vampírica. Son criaturas bastante salvajes y peligrosas. *Todos los humanos transformados llegan a ser nivel E en algún momento.

viernes, 30 de julio de 2010

La condesa sangrienta

Este es uno de mis personajes favoritos, así que este artículo va dedicado a Elisabeth Bathory. Espero que sea de su agrado.


Elisabeth Bathory de Ecsed ha sido conocida a través de la historia debido a los múltiples asesinatos de doncellas causados por su orgullo y vanidad.


Biografía


Nace en Hungría el 7 de agosto de 1560 y muere el 21 de agosto de 1614. Su madre fue Anna Bathory de Somlyó y su padre, Jorge Bathory de Ecsed.
Formaba parte de la aristocracia húngara y tenía como parientes a personajes muy poderosos e importantes de la época. Su infancia la vivió en el castillo de los Ecsed.

A sus 15 años (en 1575) se casó con el conde Ferenc Nádasdy, de 26 años de edad, con quien estaba comprometida desde 1571. Se sabe que se fueron a vivir al castillo de Cachtice, aunque Ferenc no pasaba mucho tiempo en ese lugar. La mayoría del tiempo se la pasaba batallando e ideando formas de castigar a sus sirvientes, junto con Elisabeth.

Tuvo cuatro hijos, productos de su matrimonio con el conde Nádasdy: Ana, Úrsula, Katrynna y Pablo.
Su esposo, apodado "el caballero negro de Hungría", muere el 4 de enero de 1604 a la edad de 55 años. En esta época comienzan los crímenes de Elisabeth, que en ese entonces tenía la edad de 44 años.
Despide a la familia de su esposo del castillo en el que vivían junto con ella y se convierte en la señora feudal de un importante condado de Transilvania, aunque sin fuerzas militares.

El Rey Matías II de Hungría ordena al conde Jorge Thurzó, primo de Elisabeth, investigar el castillo de Cachtice, debido a los rumores que circulaban acerca de las presuntas prácticas de magia roja por parte de la condesa. Según esta investigación, se hallaron muchas mujeres torturadas dentro del castillo.

Elisabeth se negó a declararse inocente o culpable, a pesar de que muchos de sus colaboradores fueron obligados a testificar. Su mayordomo, por ejemplo, testificó que en su presencia se habían asesinado a 37 mujeres de entre 11 y 26 años.
Sus seguidores fueron decapitados y quemados y ella fue condenada a cadena perpetua en confinamiento solitario en su propio castillo.
Cuatro años después del juicio, el 21 de agosto de 1614, uno de los carceleros la encontró sin vida en el suelo.
La enterraron en el pueblo de Ecsed, tras un fallido intento de enterrarla en la iglesia de Cachtice.
Tras su muerte, se prohibió hablar de ella en todo el país, y sus descendientes se vieron obligados a huir hacia Polonia.


Crímenes


La condesa sangrienta fue una cruel asesina en serie obsesionada por la belleza y la juventud.
Se cuenta que a sus 44 años (tras la muerte de su esposo) se burló de una anciana que pasaba por el pueblo. La anciana la maldijo diciéndole que ella estaría igual de vieja, en poco tiempo.

Según las investigaciones de su primo y enemigo, el conde Jorge Thurzó, se dice que cuando él llegó al castillo de la condesa, se encontró con muchachas en estado agónico y desangradas. Después de este descubrimiento, se exhumaron cerca de 50 cadáveres del castillo de Cachtice.
En su diario personal se detalla la muerte de 612 muchachas de entre 9 y 26 años.
Sus crímenes comenzaron en 1604. Se dice que una de sus sirvientas la estaba peinando cuando, inintencionadamente, tiró de su cabello. Elisabeth le dio una bofetada que provocó que una gota de sangre de la muchacha cayera en uno de sus dedos. La condesa notó que esa parte de su piel lucía tersa y sin arrugas, por lo que se obsesionó con esta idea y ordenó desangrar a la sirvienta para bañarse en su sangre y beber de ella.

Esta práctica se habría vuelto una costumbre para la condesa, quien con la ayuda de su mayordomo Thorko y su sirvienta Dorottya Szentes, habría cometido una serie de asesinatos para prolongar su juventud.
Se cree que era muy común que bebiera la sangre directamente de sus víctimas: mientras Dorottya las sujetaba, Elisabeth bebía la sangre de sus mejillas, hombros o pechos.
En 1610 comenzaron a "escasear" las sirvientas de la zona, por lo que comenzó a reunir a jovencitas de la aristocracia menor para "educarlas" en su castillo. Todas ellas morían "por motivos desconocidos", por lo que muchos comenzaron a interesarse en esas muertes y a sospechar de la condesa, ya que los asesinatos de la gente de la noble sí eran de suma importancia.
Finalmente, una de sus víctimas pudo escapar para informar a las autoridades religiosas de los crímenes de la condesa.
Se encontraron muchos cuerpos de sus víctimas enterrados en lugares cercanos a su castillo.
En su diario se describen muchos métodos de tortura que usaba con sus víctimas. El más conocido es el de la "doncella de hierro", que consistía en una especie de sarcófago con pinchos afilados por dentro.


Curiosidades
- Mantenía una pésima relación con su suegra, Úrsula.
- Mientras su esposo no estaba, se dice que ella mantenía relaciones sexuales con sirvientes de ambos sexos.
- Actualmente, muchos historiadores sostienen que estos crímenes no serían más que invenciones de sus enemigos políticos (aunque las pruebas digan lo contrario).
- Se desconoce el paradero actual de su diario y de su retrato original.

jueves, 29 de julio de 2010

Nosferatu, el vampiro

Nosferatu, eine Symphonie des Grauens es una película muda de 1922 dirigida por Friedrich Wilhelm Murnau y producida por Enrico Dieckmann y Albin Grau, en Alemania. Contó con la actuación de Max Schreck (Conde Orlok), Gustav Von Wangenheim (Thomas Hutter), Greta Schröder (Ellen Hutter), Alexander Granach, Georg H. Schnell, Ruth Landshoff, John Gottowt, Gustav Botz, Maz Nemetz, Wolfgang Heinz, Albert Venohr. Y, sin acreditar: Karl Etlinger, Guido Herzfeld, Fanny Schreck, Hardy von François, Heinrich Witte.


Sinopsis:

Thomas Hutter trabaja en una compañía inmobiliaria en Wismark, Alemania. Un día, su jefe Knock recibe una carta del conde Orlok, quien desea comprar una casa en Wismar. Knock envía a Hutter a concretar el negocio con el conde Orlok, para lo cual tiene que viajar a los Cárpatos, después de dejar a su esposa en la casa de su amigo Harding.


Durante su viaje, Hutter se hospeda en una posada. En este lugar le recomiendan que no acuda donde el conde Orlok, pues la simple mención de su nombre era capaz de aterrar a cualquiera.
Hutter ignora sus comentarios y, acompañado de un libro sobre vampiros, acude al castillo del conde. Un misterioso cochero lo lleva al lugar a una velocidad no atribuida a los humanos.
En el castillo, Hutter es recibido por el conde Orlok. Este lo invita a cenar y, mientras lee una carta enviada por Knock, intenta beber la sangre de Hutter, pero se detiene al mirar el crucifijo que trae en su cuello. Hutter se queda a dormir en el castillo y, a la mañana siguiente, amanece con dos marcas en el cuello.
Al día siguiente, se concreta la negociación de la casa; pero Hutter comienza a sospechar que el conde es un vampiro, por esta razón, decide esconderse durante la noche, para vigilar a Orlok. En la noche, Orlok entra en su habitación, y en ese mismo momento Ellen, la esposa de Hutter, cae desmayada tras pronunciar el nombre de su esposo. Su grito logra detener el ataque del conde.


A la mañana siguiente, Hutter descubre el ataúd en el que duerme Orlok. Por la ventana logra ver que el conde está siendo trasladado a otro lugar. Trata de alcanzarlo, pero resulta herido.
Durante su viaje a Wismar, el barco en el que viaja Orlok es invadido por una plaga de ratas y sus tripulantes mueren. Mientras tanto, Hutter trata de huir del hospital al que fue trasladado tras resultar herido, para advertir a los pobladores de Wismar acerca de la llegada del conde.
El conde llega a Wismar y junto con él una amenazante plaga de ratas. Hutter se reúne con su esposa, quien le dice que se necesita que una mujer de corazón puro se entregue a Nosferatu en el momento en el que cante el gallo, para poder destruirlo. Ella asume este sacrificio, y en cuanto se entrega a Nosferatu, este desaparece y junto con él, la plaga de ratas.



Origen de la película

El director de esta película, Murnau, intentó infructuosamente obtener los derechos de la historia narrada en el libro Drácula de Bram Stoker. Al no lograr su objetivo, realizó una película muy apegada a la historia de Stoker. Esto no fue del agrado de la viuda del escritor, por lo que demandó a la película de Murnau por infracción de derechos de autor, y ganó el juicio.
El tribunal ordenó que se destruyan todas las cintas que contenían esta película, pero muchas copias de ella fueron conservadas por personas particulares y se hicieron públicas tras la muerte de la viuda de Stoker.
A lo largo del tiempo, más copias han ido apareciendo. Nosferatu se ha abierto campo como una de las películas más representativas del cine de vampiros. Por esta razón, ahora es de dominio público en Estados Unidos, a pesar de la baja calidad de las cintas que aún se conservan. Esto se debe a que la mayoría de ellas son copias hechas de las copias que salieron a la luz tras la muerte de la viuda de Stoker.
Recientemente, se han publicado ediciones restauradas de la película en las que se ha recuperado casi todo el metraje completo de la película original. La reconstrucción más fiel de la película fue presentada en el Festival de Berlín de 1984.

miércoles, 28 de julio de 2010

Vlad Tepes

En el siglo XV, uno de los príncipes de Valaquia, provincia bajo dominación turca, ubicada entre los Alpes de Transilvania y el Danubio, es conocido con el nombre de Vlad Dracul, este último término significa dragón, el emblema del rey. Cuando su hijo Vlad IV, nacido en 1430, lo sucede a la edad de veinticinco años, recibe el título de Drácula, es decir, hijo del dragón.
Desde su infancia, Vlad Tepes es confrontado con la violencia. Ve a su padre asesinado y su hermano mayor enterrado vivo. El mismo es retenido varios años en una fortaleza como rehén por los turcos. En efecto, el Imperio Otomano se encuentra entonces en el apogeo de su poderío y se extiende hasta las fronteras de Hungría.


Vlad Tepes, a pesar de su sombría personalidad, es aún considerado por muchos rumanos como un héroe nacional por haber intentado liberar las provincias rumanas de Valaquia, Moldavia y Transilvania del dominio del invasor turco. Es uno de los jefes guerreros más temidos por las tropas de ocupación del sultán Mehmed II el Conquistador. Sin embargo, en 1462 es vencido y debe refugiarse en Hungría, donde es nuevamente tomado prisionero por razones políticas hasta 1473.

O Vlad el Empalador


El empalamiento, en una estaca de madera o hierro, es su método favorito para deshacerse de los prisioneros turcos o de sus opositores, de ahí su sobrenombre. En el siglo XV su crueldad es bien conocida y un grabado alemán de 1499 lo muestra festejando en medio de cadáveres empalados.

Se estima entre 50.000 y 100.000 el número de víctimas empaladas, quemadas e incluso desolladas vivas durante su corto reinado de una decena de años. Como sutil refinamiento, el príncipe a menudo manda engrasar o embotar la punta de las estacas para prolongar la agonía del ejecutado.
Su sadismo no conoce límites: crónicas locales cuentan que para castigar a unos emisarios turcos que no se descubrieron en su presencia, ordena que se les clave el fez en el cráneo. En otra ocasión, manda reunir a una gran cantidad de pobres y minusválidos en una amplia sala cerrada bajo el pretexto de invitarlos a un banquete y ordena prenderle fuego.
De vuelta en 1476 en el trono de Valaquia, Vlad Drácula es asesinado dos meses después sin que se sepa exactamente quién organizó su caída: rivales locales o turcos.

Es decapitado y su cabeza ensartada en la punta de una estaca. A principios del siglo XX (1931), su presunta tumba es abierta y, para sorpresa general, se encuentra vacía (de hecho, solo se encontraron huesos de bovino). Así, la leyenda coincide con el personaje mítico creado por Bram Stoker.

martes, 27 de julio de 2010

El verdadero Drácula

Este artículo va dedicado al libro de Bram Stoker, Drácula.




Desde fines del siglo XIX, con la aparición de la novela Drácula, de Bram Stoker, el mito del vampiro se arraigó en la imaginación popular. La figura y el nombre de un antiguo y cruel jefe guerrero de los Balcanes vuelven a rondar las mentes: el príncipe Vlad Dracul.



Una ficción...
Drácula relata el dramático enfrentamiento entre un grupo de personas, lideradas por el profesor Van Helsing, médico versado en las ciencias ocultas, y el despiadado vampiro de Transilvania, el conde Drácula.

La tradición vampírica ya se encuentra sólidamente establecida cuando se publica la novela en 1897: en la época romántica, Byron, Giovanni, Polidori evocaron a estos muertos que abandonan sus tumbas para atormentar a los vivos. Sin embargo, el origen de los vampiros se remonta aún más lejos: a las harpías de la Antigüedad conocidas por raptar hombres que jamás volvían a aparecer, a los monstruos sedientos de sangre de las leyendas medievales rusas, alemanas o rumanas.

Lo novedoso de la novela de Stoker reside en su aspecto sexual, tanto en sus apetitos sádicos como mórbidos. También se encuentra en un cierto número de procedimientos que el autor, apasionado por la magia, imagina para espantar a los vampiros: la utilización del ajo o de la cruz y el hecho de que los vampiros puedan entrar en una casa sin haber sido invitados, invenciones varias veces retomadas de ahí en adelante en la literatura y el cine.


Drácula, tal como lo describe Bram Stoker, es ante todo un personaje de ficción. No obstante el escritor se inspiró, para crearlo, en un hombre que existió realmente, el siniestro Vlad IV, apodado Tepes, "el Empalador".

...inspirada en la realidad

En el siglo XV, uno de los príncipes de Valaquia, provincia bajo dominación turca, ubicada entre los Alpes de Transilvania y el Danubio, es conocido con el nombre de Vlad Dracul, este último término significa dragón, el emblema del rey. Cuando su hijo Vlad IV, nacido en 1430, lo sucede a la edad de veinticinco años, recibe el título de Drácula, es decir, hijo del dragón.
Desde su infancia, Vlad Tepes es confrontado con la violencia. Ve a su padre asesinado y su hermano mayor enterrado vivo. El mismo es retenido varios años en una fortaleza como rehén por los turcos. En efecto, el Imperio Otomano se encuentra entonces en el apogeo de su poderío y se extiende hasta las fronteras de Hungría.

Descripción del conde Drácula

"Su nariz aguileña le daba verdaderamente un perfil de águila; tenía la frente alta, abombada, los cabellos escasos en las sienes pero abundantes en el resto de la cabeza; las cejas enmarañadas casi se juntaban sobre la nariz, y eran tan largas y tupidas que daban la impresión de rizarse. La boca, o al menos lo que yo veía bajo el enorme bigote, tenía una expresión ruel, y los dientes, resplandecientes de blancura, eran especialmente puntiagudos; sobresalían de los labios de un rojo intenso que revelaba una vitalidad extraordinaria para un hombre de esa edad. Sin embargo, las orejas eran pálidas y terminadas en punta; el mentón, ancho, también revelaba fuerza, y las mejillas, aunque huecas, eran firmes. Una palidez sorprendente era la impresión que daba esa cara."



Bram Stoker, Drácula

lunes, 26 de julio de 2010

Noche eterna

Bueno, aquí va otro relato:



Yo sabía perfectamente la clase de persona que era él.
Hace mucho tiempo que lo acechaba. Todas las noches de los dos últimos meses me levantaba de mi acogedor escondite con el único propósito de seguirlo a donde fuera y observar su comportamiento. Yo tenía mis razones, por supuesto, pero nada cambiaba el hecho de que me había involucrado demasiado en la vida de ese odioso ser.
La primera vez que lo vi nada en él me pareció sorprendente. Era tan agraciado como cualquier humano pero, a simple vista, no poseía nada fuera de lo común. Esta era mi apreciación de él hasta que decidí leer su mente.
Tenía un pensamiento bastante peculiar y confuso. Pensaba en todo y en nada a la vez. Echar un vistazo a su mente era como arriesgarse a enfrentar una estorbosa cacofonía de sonidos de todo tipo. Descubrí entonces que no era una persona sosegada y que, por el contrario, ocultaba muchas cosas importantes y quizá aterradoras. Cosas que yo ansiaba descifrar.
Me costó un poco de trabajo lograr mi objetivo de leer su mente con total claridad pero, finalmente, lo conseguí. En un principio solo podía captar sentimientos de ira, de melancolía y de soledad; pero a medida que el tiempo transcurría, conocía más de él.
Descubrí mucha información útil acerca de su vida. Era un malhechor, de esos que reciben el nombre de "estafadores" dentro de la actual sociedad humana. Llevaba un amplio historial delincuencial a cuestas y no tenía ni la más mínima consideración para con sus víctimas; estaba dispuesto a todo a cambio de conseguir lo que se proponía.
En definitiva, él hacía parte del grupo de humanos que a mí más me complacía tener como víctimas, o, al menos eso era lo que yo pensaba.
Mientras más lo conocía más me atraía y la sola idea de tenerlo entre mis brazos, con fines diferentes a los de mi propósito inicial, me obsesionaba cada vez con más fuerza.
Si bien era una persona malvada, las razones que lo orillaron a tener esa actitud eran mucho más poderosas de lo que él mismo pensaba. Las injusticias que había presenciado lo habían obligado a buscar una manera inconciente de purgar aquellos malos recuerdos.
Hasta hace un mes, la única razón que lo mantenía con vida era que su mente constituía un total misterio para mí, pero ahora era diferente. Su vida había adquirido un valor especial para mí y no estaba dispuesta a perderlo por sus debilidades humanas.
La decisión ya estaba tomada y, aunque era un ser sucio y despreciable, yo estaba conciente de lo mucho que lo amaba, e iba a arriesgar hasta mi propio juicio a cambio de que él me acompañara eternamente. Si aún así no lo aceptaba de buena manera, acabaría con él y haría hasta lo imposible por olvidarlo.
Así pues, bajo el oscuro firmamente de una fría noche de luna llena acudí en su búsqueda, como de costumbre, pero esta vez con un propósito determinado.
No fue difícil encontrarlo, estaba hospedado en uno de los hoteles más lujosos de la ciudad desde hace una semana. Me introduje en su habitación a través de una ventana y esperé a que regresara de sus ocupaciones.
Me encontraba inmersa en mis propios pensamientos cuando escuché el sonido que hizo la puerta de la habitación al abrirse.
Ya estaba yo frente a él cuando encendió las luces. Como era de esperarse, mi presencia le supuso una enorme sorpresa que, gradualmente, se transformó en aceptación. Me acerqué rápidamente a él y lo tomé entre mis brazos, a pesar de sus vagos intentos por evitarlo. Acerqué su rostro al mío y lo besé apasionadamente. Dejó de resistirse a mi abrazo, aún ignorante de mi fuerza sobrehumana, y correspondió mi beso de una manera tan dulce que casi hizo que me olvide de mi verdadera intención.
A pesar de estar conciente de mi objetivo, le permití que llegara mucho más lejos.
Pues bien, fue él quien entonces me tomó entre sus brazos con tanta fuerza que estoy segura que a una humana cualquiera le habría dejado sin aliento.
Esa dulzura con la que me había besado hasta hace un momento, pronto se transformó en una pasión abrasadora que se incrementaba aún más conforme sus manos me acariciaban el rostro y la espalda, y sus labios recorrían mi cuello con premura en un acto irónico que casi me arranca una sonrisa de desaprobación. Le permití que me tendiera bruscamente sobre el piso, solo para hacer más efectivo mi ataque. Decidí que había llegado el momento de tomar su vida, por lo que me volteé para quedar encima de él y le sujeté las manos para evitar que se moviera demasiado, sin que él pudiera hacer nada al respecto. Con una de mis manos sostenía las suyas mientras que con la otra descubría su cuello.
Cuando por fin tuve su piel tersa y joven al descubierto, me percaté de lo hambrienta que estaba. En ese momento lo único que deseaba era poseerlo y concederle el don de una nueva vida. Descubrí mis colmillos, tratando de ignorar su mirada de pánico, y los hinqué apresuradamente en su cuello. Tuve que concentrarme demasiado en beber lentamente su sangre para no matarlo antes de tiempo. No fue una tarea fácil: su sangre era exquisita; pero supe controlarme después de que un suspiro de placer escapara de mi garganta. Mientras bebía de él, supe que se había percatado de mi existencia desde hace algún tiempo. Él sabía que había alguien que lo seguía y lo observaba donde quiera que estuviese. Esta era la razón de su entrega total hacia mí.
Los latidos de su corazón eran cada vez menos frecuentes, por lo que, de un momento a otro, me detuve y, ante su mirada atónita, hice una herida en mi propio cuello y me tendí sobre él para acercarla a sus labios.
Él bebió mi sangre con la misma ansiedad de un sediento en medio del desierto. Permití que bebiera de mí hasta que quedó satisfecho y yo, totalmente agotada.
Me incorporé del suelo muy despacio para contemplar mi maravillosa creación: él era sencillamente perfecto. Estaba completamente segura de que había creado un vampiro muy hermoso y fuerte, tal vez más fuerte que yo.
Él me miraba extasiado, como si aún no consiguiera asimilar lo ocurrido esa noche en su habitación. Gracias a su mirada entendí que yo le inspiraba un inmenso sentimiento de admiración y de amor.
Con un gesto le indiqué que era hora de abandonar ese lugar. No quería arriesgarme a que el amanecer nos alcanzara, junto con los inevitables rayos de sol, antes de guarecernos en un sitio seguro para ambos.
Lo conduje a mi escondite, una oscura cueva subterránea de difícil acceso ubicada lejos de la civilización humana, y le di a entender que necesitaba descansa, pues nuestra noche perpetua apenas había dado comienzo y desde ese momento estaríamos juntos para toda la eternidad.

domingo, 25 de julio de 2010

Vampiros en el siglo XX


Aún hoy, alimentado por un cine prolífico en películas de horror, el mito fascina y marca, de tiempo en tiempo, la personalidad de asesinos sanguinarios como Peter Kürten (apodado "el Vampiro de Düsseldorf"), Vlado Makaric, Kuno Hoffman, o la de los miembros de extrañas sectas llamadas "vampíricas".

Vampiros en el siglo XVIII


A partir de 1730, un extraño fenómeno, iniciado en Grecia, se extiende por toda Europa central: se profanan tumbas en serie.

Los cadáveres, sospechosos de ser vampiros, son desenterrados, sus corazones atravesados por una estaca y sus cuerpos quemados. El ejército debe intervenir.

Varias obras tratan este tema, entre ellas, una muy crítica, del religioso benedictino francés Dom Augusin Calmet.

La mezcla de pasión y miedo es tal que Voltaire escribe en su Diccionario filosófico (1764): "No se escuchó hablar más que de vampiros de 1730 a 1735."


sábado, 24 de julio de 2010

Vampiros en la Edad Media y el Renacimiento

En el siglo XI se encuentra la primera mención oficial del vampirismo en Occidente, después de lo cual el tema tiene un desarrollo prodigioso.

Así, en el siglo XII, en Inglaterra se reconoce que estas criaturas son tan numerosas que hay que quemarlas para apaciguar el clamor popular.




En Hungría, la "condesa sangrienta", Elisabeth Bathory (1560 - 1614), habría mandado asesinar centenares de mujeres jóvenes para beber su sangre y bañarse en ella a fin de preservar su célebre belleza de los estragos del tiempo.


Vampiros en la antigüedad

- El panteón asirio posee varios demonios chupadores de sangre, entre ellos la maléfica Lilith.

- Los griegos hablan de las sombras de la casa de Hades, dios de los Infiernos.

- Y los romanos tienen a Lamia, la vampiro maligna que vampiriza a sus víctimas y devora los fetos.


El vampirismo, tan viejo como el mundo



El vampirismo se manifestó muy temprano en la historia, lo que no es sorprendente si se piensa en las poderosas virtudes atribuidas habitualmente a la sangre y el temor a la cólera de los difuntos, que se trata de apaciguar mediante ofrendas. Por otra parte, la perfecta conservación de algunos cadáveres contribuyó al desarrollo del mito.

viernes, 23 de julio de 2010

Origen de los vampiros



Esta leyenda de vampiros es de 125 A.C. originalmente estaba escrita en griego.
Las leyendas de vampiros se originaron de este a oeste en compañía de las caravanas a lo largo de la ruta de la seda por el Mediterráneo.
De allí se extendieron a Asia y luego a las tierras Eslavas y los Carpatos.
Los mitos estaban originalmente más estrechamente asociados con Irán, entonces emigraron alrededor del siglo VIII, a donde están ahora. Casi en cuanto llegaron, el proceso de cristianización empezó y las leyendas de vampiros sobrevivieron como mitos.
Más tarde los Gitanos emigraron desde norte hacia el oeste de la India (donde tienen varios mitos de vampiros ), ya allí sus mitos se mezclaron con los del pueblo Eslavo.
Los Gitanos llegaron a Transilvania brevemente antes de que Vlad Dracula naciera en 1431.
El vampiro aquí era el fantasma de una persona muerta, que en la mayoría de casos habían sido una bruja, mago etc.
Se tiene miedo a los vampiros, porque ellos matan personas pero al mismo tiempo se parecen a ellas. Pero hay ciertas cosas que los diferencian de un ser vivo, no puede proyectar ningún tipo de sombra ni se puede reflejar en ningún espejo. Además los vampiros pueden cambiar de forma, como por ejemplo la de un murciélago y eso lo hace sumamente difícil de capturar.
Al empezar un nuevo día los vampiros tienen que dormir en sus ataúdes por que los rayos del sol los matarían, pero por la noche despiertan sedientos de sangre.
La forma más común de nutrirse es volando por una ventana, en forma de murciélago y entonces morder a la víctima en el cuello y succionarle toda la sangre.
Los vampiros no pueden entrar a una casa sin ser invitados, pero en cuanto tienen el permiso, pueden entrar tan a menudo como ellos quieran.
El vampiro no es peligroso solo porque mata a las personas sino porque sus víctimas después de muertas se convierten en vampiros.
El lado mas fuerte de los vampiros es que son casi inmortales, sólo algunos ritos muy especiales poden matarlos tal como: poner una estaca en su corazón, cortar su cabeza o quemar su cuerpo.

Oscuro idilio


En ese suelo inmundo yacían los dos amantes.
Ella, maraña de cabellos castaños,
mueca de horror y dolor,
arrojo de juventud y desperdicio;
observaba aún a su amado.
Dos pequeñas cicatrices en su cuello de cisne,
prueba maldita de su oscura muerte,
delataban al infiel amor de ansiedad incontrolable.
Pálida y fría yacía ella,
hermosa como sol de medianoche,
¡qué destino tan cruel el de la doncella!
Morir en una noche sin luna.

Él, ejemplar de belleza inerte,
yacía al lado de su amada.
Asesinado por el hermoso firmamento,
incinerado por su frío calor.
Nada más que cenizas quedaban
de aquello que un día fue amor.

Bajo el oscuro cielo sin luna
él la buscó para obsequiarle la eternidad
mas su maldito instinto pudo más que la razón.
En ese frenesí de sensaciones,
enfrentamiento de poder y debilidad,
extrajo él hasta la última llovizna
de la savia de la difunta.

Aquellos ojos horrorizados lo observaban
sin ninguna emoción ahora.
Incrédulo y arrepentido,
se consumió por el sol estival.
Nada quedaba ya del vampiro,
cuyas cenizas se evaporaron.
Nada quedaba de ese gran amor
en este oscuro mundo humano.

La eternidad sería su consuelo,
una nueva oportunidad;
aquellas almas unidas ya no se separarán.
Se arrancó la vida aquel peregrino
para acompañarla en su viaje perpetuo,
protector nocturno y frío,
guardián de su eterno sueño de amor.